Mientras esperan cumplir su condena se reinsertan en la sociedad desde la radio y la música.

Tras un gran muro, paredes vetustas y rejas de hierro de la cárcel de varones de Cuenca, ubicada en el centro de la urbe, se escuchan las voces del programa de Radio, los sonidos de la guitarra, batería, piano y las actuaciones del grupo artístico.

Todo comenzó con el programa de Radio “Voces del alma” y luego se fueron sumando otras ramas del arte, música y teatro.

Desde enero del 2009, los internos Milo, Xavier, Oswell, Sebastián y Germán buscaban una manera de expresar lo que significa vivir dentro de una cárcel. Su sueño se hizo realidad el año pasado (Continuar Leyendo…)