Ayer, en el día del locutor, una de las voces más sensuales de la radio argentina habló con el sitio web INFOnews. Repasó el momento actual del medio y recordó a Juan Alberto Badía. Entre otros puntos, se expresó respecto al lugar que los empresarios del medio les dan hoy a los locutores y locutoras.
De chica Betty Elizalde tocaba el piano, le gustaba el teatro y pensaba convertirse en doctora estudiando Medicina, hasta que un día fue a Radio Splendid, escuchó a los locutores con esas voces maravillosas diciendo “Buenas tardes querida radioplatea” y se deslumbró. “Quiero ser locutora”, dijo en ese momento y estalló un escándalo familiar. “En mi casa decían que era una carrera de putas. Yo me crié en la Inquisición. Todo lo que era artístico lo consideraban un laburo de atorrantas”.
El mandato familiar de “m´ijo el doctor” no funcionó y Betty entró a estudiar al ISER donde tuvo como compañeros a Nora Perlé, Nucha Amengual, Anselmo Marini y otros que hicieron carrera en la radiofonía argentina. Como Betty.
Con el programa “Las siete lunas” alcanzó un contacto personal con la audiencia y era como que Betty le hablaba al oído a cada uno de los oyentes. Y pasaron programas de televisión pero su amor fue y será la radio. “Siempre Betty”, un ciclo que conduce hace 16 años, la tuvo al aire hasta finales de 2011 en Radio de la Ciudad AM 1110. Ahora, con 50 años de carrera, prepara la vuelta.
-En este medio siglo de trayectoria ¿cuál es la entrevista que más te gratificó?
-Fueron muchas sinceramente y muchas entrevistas, además. Pero si tuviera que quedarme con una elegiría la que le hice a Chavela Vargas en 1996. Ella se enganchó con mi voz y tuvimos una charla hermosa que se transformó en una amistad bellísima que hizo que junto a mi compañero productor Julio Zorzi hiciéramos el máximo de los esfuerzos para traerla a la Argentina y pudimos lograrlo gracias a un montón de gente que nos ayudó y Chavela cantó gratis en el Luna Park. Fue algo inolvidable para mí vivir esa comunión de almas.
-¿Cuál es tu opinión de la radio actual?
-Pensando más que nada en la AM siento que es esencialmente un medio periodístico, con mucha opinión.
-¿Cómo escuchás a la nueva generación de conductores y conductoras de radio?
-Creo que hay mucha gente haciendo radio que debería aprender el oficio, tendrían que aprender a leer un texto, a abrir la boca para que se entienda que están diciendo. A veces escucho y no entiendo lo que dicen. Ojo, que hay gente muy piola en la radio pero yo no puedo escribir en un diario sin antes aprender a redactar y esto es lo mismo, es respeto por el oficio.
-En cuantos a los locutores y locutoras ¿qué opinión te merecen?
-Me da pena que el locutor haya pasado a un segundo plano y en muchos programas solo esté para decir la hora, la temperatura, leer las noticias y hacer una publicidad y no tenga más protagonismo en la conducción, pero es por lo mismo que decía anteriormente.
-¿Qué hacés mientras no estás haciendo radio?
-Por estos días estoy escribiendo mis recuerdos. No quiero decir autobiografía sino es más bien una recopilación de anécdotas y recuerdos de mi vida. O sea: estoy haciendo memoria.
-¿Cómo vas a festejar el día del locutor?
-Voy a ir al ISER a una charla y no mucho más.
-Justo hoy en el ISER bautizaron al estudio mayor de radio con el nombre de Juan Alberto Badía. ¿Qué relación tuviste con él?
-Tuve la suerte de presentarlo en sus comienzos, en Radio Belgrano. Un ser que tenía la sonrisa dibujada, tenía un ángel creativo. Badía revolucionó el medio y no estoy diciendo nada novedoso.
Fuente: INFONews

































